Resulta que el gigante de la animación Disney ha comprado a la que empezaba a ser su competidora en el mercado de la animación.
Películas como TOY STORY FINDIG NEMO le hicieron sombra a los largometrajes de la factoría Disney.
A cambio el director de la compañia Pixar se ha enmbolsado 6 mil millones de euros y un puesto en el gabinete durectivo de Disney.